Guía práctica
Instalar un termo eléctrico donde había un calentador de gas: qué tener en cuenta

Cambiar un calentador de gas por un termo eléctrico puede ser una alternativa práctica cuando hay averías, se reforma la vivienda o se quiere prescindir de la combustión para producir agua caliente. Sin embargo, no es una sustitución directa: cambian el suministro energético, las necesidades eléctricas, el espacio necesario y la forma de disponer de agua caliente.
Antes de decidirte, conviene revisar la pared donde se instalará el equipo, las conexiones de agua, la instalación eléctrica y el tratamiento seguro de la toma de gas existente. Esta guía explica qué debes valorar y qué trabajos deben confirmar profesionales habilitados.
¿Es buena idea cambiar un calentador de gas por un termo eléctrico?
Cambiar un calentador de gas por un termo eléctrico puede encajar en algunas viviendas, pero no es automáticamente la opción más cómoda ni la más económica para todos los hogares. El termo elimina la combustión en el punto de consumo, pero almacena agua, ocupa más espacio y aumenta la demanda de electricidad.
Si todavía estás comparando ambos sistemas, consulta las diferencias entre termo eléctrico y calentador de gas. En este artículo nos centramos en los aspectos específicos de sustituir un equipo de gas ya instalado.
Situaciones típicas en las que se plantea el cambio
La sustitución suele valorarse en situaciones como las siguientes:
- Averías recurrentes, problemas de encendido o fallos en un calentador antiguo.
- Reformas de cocina, baño, galería o lavadero que obligan a reorganizar las instalaciones.
- Uso de bombonas u otros sistemas de suministro de gas que resultan poco cómodos.
- Preferencia por eliminar la combustión y la evacuación de gases del aparato de agua caliente.
- Viviendas de alquiler o segundas residencias en las que se busca un sistema sencillo de utilizar.
Ventajas e inconvenientes específicos de la sustitución
Al pasar de un calentador de gas a un termo eléctrico, los principales cambios son estos:
- Ventajas: desaparece la necesidad de combustión y de evacuación de humos para el nuevo equipo; el funcionamiento es sencillo y el mantenimiento suele centrarse en el propio termo y la calidad del agua.
- Inconvenientes: el termo necesita espacio para el depósito, una pared capaz de soportar su peso lleno y una instalación eléctrica adecuada. Además, la cantidad de agua caliente disponible depende de la capacidad acumulada y del tiempo de recuperación.
La decisión debe basarse en el uso real de la vivienda, el número de personas, el espacio disponible y los suministros que se quieran conservar.
Revisión previa: qué debes comprobar antes de decidirte
Antes de solicitar un presupuesto para sustituir el calentador, conviene confirmar la viabilidad de la ubicación. Los problemas más habituales aparecen por una pared insuficiente, falta de espacio o ausencia de un punto eléctrico adecuado.
Espacio, ubicación y resistencia de la pared
Un termo eléctrico almacena agua y, una vez lleno, puede pesar bastante más que un calentador de gas. Por ello, hay que revisar:
- El soporte: un tabique hueco, una pared de pladur o un paramento deteriorado pueden requerir anclajes específicos, refuerzo o una ubicación alternativa.
- El volumen disponible: el termo suele ser más ancho o profundo que el calentador. Mide el hueco, los accesos y la apertura de armarios antes de elegir modelo.
- La accesibilidad: deben quedar accesibles las conexiones de agua, la válvula de seguridad y los elementos necesarios para mantenimiento.
No des por hecho que el mismo punto donde estaba el calentador admite un termo con depósito. La posición, el formato y la capacidad del modelo condicionan la instalación.
Estado de las tomas de agua y desagües
Parte de las tomas de agua existentes puede aprovecharse, pero el instalador debe comprobar su estado y su compatibilidad con el nuevo equipo. Es recomendable revisar:
- Que las llaves de corte funcionen correctamente.
- El estado de racores, flexos y tuberías, especialmente si presentan corrosión, fugas o tensiones por la posición.
- La instalación de la válvula de seguridad y la forma de gestionar su posible descarga, conforme a las instrucciones del fabricante y a la normativa aplicable.
- La presión de la red y cualquier fuga previa que pueda afectar al funcionamiento del termo.
Un desagüe cercano no siempre es imprescindible, pero puede ser necesario según la solución prevista para la descarga de seguridad. Debe valorarse en cada instalación.
Limitaciones de la vivienda y del edificio
Además de las condiciones interiores, pueden existir condicionantes del edificio:
- Normas de la comunidad para intervenciones en patios, galerías, fachadas o patinillos.
- Conductos, rejillas o salidas de humos que puedan formar parte de elementos comunes.
- Huecos que, tras retirar el conducto del calentador, deban rematarse para evitar filtraciones, entrada de agua, humedad o plagas.
Aunque el termo no necesita ventilación para la combustión, debe instalarse en una zona segura, accesible y compatible con las condiciones eléctricas e hidráulicas necesarias.
Requisitos eléctricos al pasar de gas a termo eléctrico
Este es uno de los aspectos más importantes de la sustitución. Un calentador de gas puede utilizar electricidad para el encendido o la electrónica, pero el termo usa electricidad para calentar el agua. Por tanto, la instalación debe poder alimentar el equipo con seguridad.
Los requisitos eléctricos concretos dependen del modelo, de la instalación existente y de la normativa vigente. Un electricista habilitado debe comprobarlos antes de realizar conexiones o modificaciones.
Potencia contratada y consumo del termo
La potencia contratada debe ser suficiente para asumir el funcionamiento del termo junto con otros aparatos que puedan utilizarse al mismo tiempo, como horno, placa de cocina, climatización o lavadora.
- Si la potencia disponible es ajustada, la coincidencia de varios consumos puede provocar desconexiones.
- El consumo final depende de la capacidad del depósito, el aislamiento, la temperatura seleccionada, la temperatura de entrada del agua y los hábitos de uso.
- En algunos casos puede ser necesario ajustar el modelo elegido, los horarios de funcionamiento o la potencia contratada.
Antes de comprar el termo, conviene que un profesional valore la potencia del aparato y el patrón de consumo de la vivienda.
Toma de corriente, cableado y protecciones
El termo no debe conectarse mediante regletas, alargadores ni soluciones temporales. La alimentación debe ser adecuada al equipo y a la instalación existente.
- Puede requerirse un circuito dedicado o la adaptación del circuito disponible, según el caso.
- Las protecciones eléctricas y la puesta a tierra deben revisarse antes de la puesta en marcha.
- Cualquier modificación de cableado, cuadro eléctrico o punto de conexión debe realizarla un profesional habilitado.
Para conocer los trabajos habituales de una instalación, puedes consultar qué incluye exactamente la instalación de un termo eléctrico.
Ubicación del enchufe y seguridad en zonas húmedas
Si el termo se instala en un baño o en otra zona con presencia de agua, deben respetarse las limitaciones de seguridad aplicables a esos espacios. La posición del enchufe más cercano no determina por sí sola que sea apto.
- Evita utilizar alargadores o adaptadores temporales.
- No instales el equipo sin comprobar la ubicación del punto de conexión.
- Pide al electricista que revise la seguridad del conjunto según la normativa vigente y las instrucciones del fabricante.
La ubicación que era adecuada para un calentador de gas no tiene por qué serlo para un equipo eléctrico con depósito.
Qué hacer con la instalación de gas del antiguo calentador
Al retirar un calentador, la instalación de gas no debe quedar sin tratar. Hay que resolver la desconexión del aparato, el cierre seguro de la toma y decidir si el suministro continuará activo para otros usos.
La manipulación de la instalación de gas, incluida la desconexión y la anulación del punto del calentador, debe realizarla un instalador de gas autorizado conforme a la normativa vigente.
Desmontaje del calentador de gas con seguridad
Desmontar un calentador no consiste solo en descolgarlo. Un profesional debe asegurar el cierre del gas, desconectar el aparato sin dañar tuberías o llaves y comprobar que la instalación queda en condiciones seguras.
También debe valorar qué hacer con el conducto de evacuación de humos si existe. Cualquier hueco o elemento retirado debe rematarse correctamente, especialmente si afecta a fachadas, patios o instalaciones comunitarias.
Cegado o anulación de la toma de gas
Si el punto de gas ya no se utilizará para producir agua caliente, debe quedar correctamente cerrado y comprobado. La solución concreta depende de cómo esté configurada la instalación y de si el gas seguirá utilizándose para cocina, calefacción u otros equipos.
No es seguro dejar una toma simplemente tapada, ocultarla tras un mueble o realizar un cierre improvisado. El instalador autorizado debe determinar la actuación adecuada y verificar la ausencia de fugas.
¿Conviene mantener o dar de baja el contrato de gas?
Retirar el calentador y dar de baja el suministro de gas son decisiones diferentes. Puede tener sentido mantener el contrato si el gas se usa para cocina, calefacción u otros aparatos.
Si el calentador era el único equipo de gas, dar de baja el suministro puede simplificar los suministros de la vivienda. Antes de hacerlo, consulta las condiciones y los trámites aplicables con la comercializadora, la distribuidora y el profesional que intervenga en la instalación.
Pasos básicos para instalar el termo eléctrico en lugar del calentador
La sustitución suele seguir una secuencia de trabajo: retirada segura del calentador, preparación de la zona, adaptación de agua y electricidad, colocación del termo y comprobaciones finales. Esta información sirve para entender el proceso, no para sustituir la intervención de profesionales.
La duración depende de los accesos, del estado de las tuberías, de la adaptación eléctrica y de la gestión de la antigua toma de gas. Para otro escenario distinto, el cambio de un termo por otro, puedes consultar el tiempo que se tarda en cambiar un termo eléctrico.
Retirada del calentador y preparación de la zona
La intervención comienza con la desconexión segura del calentador por un profesional de gas autorizado. Después se retiran los soportes que ya no sirvan, se reparan los daños de la pared si es necesario y se define la posición final del termo.
En esta fase también se revisa la antigua salida de humos y se determina cómo debe retirarse o rematarse sin afectar a elementos comunes ni generar filtraciones.
Colocación del termo y conexión hidráulica
Una vez comprobado el soporte, el instalador fija el termo con anclajes adecuados al tipo de pared y al peso del equipo lleno. Después conecta la entrada de agua fría y la salida de agua caliente, junto con los elementos de seguridad que correspondan.
El depósito debe llenarse y purgarse antes de recibir alimentación eléctrica. Encender un termo sin agua puede dañarlo, por lo que esta comprobación forma parte de la puesta en marcha profesional.
Conexión eléctrica y primeras pruebas
Con el termo lleno y las conexiones hidráulicas revisadas, se realiza la conexión al circuito eléctrico previsto. El profesional debe verificar la puesta a tierra, las protecciones y el funcionamiento durante el calentamiento inicial.
También se comprueba que no haya fugas en válvulas, racores y uniones. Si aparecen disparos de protecciones, olores a quemado, calentamiento anómalo de cables o enchufes, o pérdidas de agua, el equipo debe dejar de utilizarse hasta que se revise la causa.
Elección del termo: capacidad, tipo y ubicación
La elección del modelo condiciona el confort y el consumo. Un termo demasiado pequeño puede quedarse sin agua caliente durante los momentos de mayor demanda; uno sobredimensionado puede ocupar más espacio y mantener un volumen de agua que no se utiliza.
Capacidad recomendada según ocupantes y uso
La capacidad adecuada depende de los hábitos de cada hogar. Para valorarla, ten en cuenta:
- Cuántas personas utilizan agua caliente a diario.
- Si predominan las duchas breves, las duchas largas o los baños.
- Cuántos usos seguidos se producen en las horas de mayor demanda.
- La temperatura del agua de entrada, que puede variar según la zona y la época del año.
Un instalador puede ayudarte a dimensionar el equipo a partir de esos datos y de la capacidad de recuperación del modelo elegido.
Termo vertical, horizontal o multiposición
El espacio disponible puede hacer más adecuado un termo vertical, horizontal o multiposición. El calentador de gas suele ocupar un volumen menor y puede estar instalado en un armario, una galería o un rincón donde no cabe cualquier termo.
Antes de elegir formato, revisa las medidas completas del equipo, las holguras necesarias, el acceso para mantenimiento y las condiciones de montaje indicadas por el fabricante. No todos los modelos admiten cualquier orientación.
Compatibilidad con la instalación existente
Al instalar un termo donde había un calentador pueden ser necesarias algunas adaptaciones:
- Modificar la posición o el recorrido de las tuberías de agua.
- Resolver correctamente la descarga de la válvula de seguridad.
- Crear o adaptar un punto de alimentación eléctrica seguro.
- Comprobar que el equipo puede introducirse en la vivienda y colocarse en el hueco elegido.
Una visita previa, o al menos fotos, medidas y datos del equipo, ayuda a evitar cambios de última hora durante la instalación.
Consumo y factura: cómo cambiará respecto al calentador de gas
El coste de uso al pasar de gas a electricidad depende de la tarifa contratada, de la eficiencia de cada equipo y, sobre todo, de cómo se utiliza el agua caliente. No es prudente prometer ahorros ni sobrecostes sin analizar el caso concreto y los precios vigentes.
Diferencias de coste entre gas y electricidad
El precio de la electricidad y del gas cambia con el mercado y con el contrato de cada vivienda. Además, ambos sistemas funcionan de forma distinta: el calentador calienta el agua cuando se demanda, mientras que el termo mantiene una reserva de agua caliente.
Las pérdidas térmicas del depósito, la temperatura elegida, el aislamiento y la capacidad del termo influyen en el resultado. Por ello, comparar solo el precio de una unidad de energía no basta para calcular el gasto real.
Hábitos de uso que afectan al consumo del termo
El consumo del termo puede variar mucho según estos factores:
- El horario en que se calienta el agua y la existencia de programación.
- La temperatura seleccionada, siempre respetando las indicaciones del fabricante y el criterio profesional.
- El número de duchas consecutivas y el volumen de agua utilizado.
- La ubicación del equipo y el aislamiento de las tuberías accesibles.
Dos hogares con el mismo modelo pueden tener consumos distintos por sus rutinas y condiciones de instalación.
Ajustes recomendados para optimizar el gasto
Después de la instalación, estas medidas pueden ayudar a contener el consumo sin comprometer la seguridad:
- Utilizar la programación si el equipo o la instalación la permiten y resulta adecuada para los horarios de uso.
- Ajustar la temperatura siguiendo las recomendaciones del fabricante y del instalador.
- Reducir pérdidas en tramos de tubería accesibles cuando sea viable.
- Realizar el mantenimiento recomendado, especialmente en zonas con agua dura.
El objetivo no es desconectar el termo de forma indiscriminada, sino adaptar su funcionamiento a las necesidades reales de la vivienda.
Normativa, seguridad y necesidad de profesionales
En esta sustitución intervienen instalaciones de gas y de baja tensión. Las exigencias pueden variar según el alcance de la obra, la ubicación del equipo y las características de la vivienda. Por ello, deben confirmarse con profesionales habilitados y conforme a la normativa vigente en España.
Requisitos generales de instalación eléctrica y de gas
La instalación eléctrica debe cumplir las condiciones aplicables a protecciones, puesta a tierra, cableado y zonas húmedas. Por su parte, cualquier intervención en la instalación de gas debe respetar los requisitos de seguridad, estanqueidad y cierre del punto que deja de utilizarse.
Los valores técnicos, esquemas de conexión y distancias de seguridad no deben aplicarse sin revisar la instalación concreta. El profesional debe atender tanto a la normativa vigente como a las instrucciones del fabricante.
Cuándo es obligatorio recurrir a un instalador autorizado
La desconexión, modificación o anulación de la toma de gas debe realizarla un instalador de gas autorizado. Del mismo modo, un electricista habilitado debe intervenir cuando sea necesario crear o adaptar líneas, protecciones, puntos de conexión o el cuadro eléctrico.
Estas actuaciones no deben resolverse con soluciones improvisadas. Además de los riesgos de fuga, incendio o descarga eléctrica, una instalación incorrecta puede dificultar revisiones futuras.
Certificados, revisiones y documentación
Según los trabajos realizados, pueden ser necesarias comprobaciones o documentos relacionados con la instalación eléctrica o de gas. La necesidad de certificados, boletines u otra documentación depende de qué se haya modificado y de los procedimientos aplicables en cada caso.
Pide al profesional que te explique qué documentación corresponde a la intervención y que te entregue los documentos que procedan.
Errores frecuentes al sustituir un calentador de gas por un termo eléctrico
Una revisión previa reduce los problemas más habituales durante este tipo de cambio.
No adaptar la instalación eléctrica a la nueva demanda
Es un error asumir que el enchufe del antiguo calentador sirve para un termo solo porque el aparato anterior tenía alimentación eléctrica. También es arriesgado conectar el termo a un circuito sobrecargado o no revisar el estado de las protecciones.
Las consecuencias pueden incluir desconexiones frecuentes, calentamiento de cables o enchufes y un funcionamiento inseguro. La instalación debe revisarse antes de conectar el equipo.
Descuidar la anulación correcta del gas
Dejar una toma de gas cerrada de forma provisional, ocultarla sin comprobarla o no verificar la estanqueidad son errores que pueden comprometer la seguridad. La anulación o el cegado del punto deben ser realizados y comprobados por un instalador autorizado.
Elegir un termo mal dimensionado o mal ubicado
Elegir un modelo únicamente porque cabe en el hueco puede causar falta de agua caliente, problemas de acceso o dificultades de anclaje. La ubicación debe responder a la resistencia de la pared, la cercanía a los puntos de consumo, la accesibilidad y la seguridad eléctrica.
Antes de comprar, valora tanto la capacidad necesaria como el formato y las adaptaciones que requerirá la instalación.
Resumen y recomendaciones para una sustitución segura y eficiente
Instalar un termo eléctrico en lugar de un calentador de gas implica planificar tres aspectos: la ubicación y el anclaje del equipo, la capacidad de la instalación eléctrica y el tratamiento seguro de la antigua toma de gas.
- Comprueba el espacio, la pared y los accesos antes de elegir modelo.
- Dimensiona el termo según los hábitos de uso, no solo según el número de ocupantes.
- Haz revisar la alimentación eléctrica antes de conectar el equipo.
- Encarga la retirada del calentador y la anulación de la toma a un instalador de gas autorizado.
- Solicita la documentación que corresponda a los trabajos realizados.
Para ampliar la información sobre el montaje del nuevo equipo, consulta qué incluye exactamente la instalación de un termo eléctrico.
Preguntas frecuentes
- ¿Se puede instalar un termo eléctrico en el mismo sitio que estaba el calentador de gas?
- A menudo sí, pero hay que revisar el peso del termo lleno, la resistencia de la pared, la posición de las tomas de agua y la seguridad del punto eléctrico.
- ¿Es obligatorio anular la toma de gas al cambiar a termo eléctrico?
- La toma del antiguo calentador debe quedar correctamente cerrada y comprobada por un instalador de gas autorizado, conforme a la normativa vigente.
- ¿Necesito aumentar la potencia contratada para poner un termo eléctrico?
- Depende de la potencia disponible, del modelo elegido y de los consumos simultáneos de la vivienda. Un electricista puede valorar si es necesario realizar algún ajuste.
- ¿Es más caro el consumo de un termo eléctrico que el de un calentador de gas?
- Depende de los precios contratados, la eficiencia, el tamaño del depósito, el aislamiento y los hábitos de uso. No conviene comparar sin analizar las condiciones de cada vivienda.
- ¿Puedo desmontar yo mismo el calentador de gas para poner un termo eléctrico?
- No es recomendable. La desconexión y el cierre de la instalación de gas deben realizarlos profesionales autorizados para evitar fugas y garantizar una intervención segura.
Consulta con un instalador autorizado de gas y electricidad antes de retirar tu calentador y elegir un termo eléctrico. Podrá dimensionar el equipo, valorar las adaptaciones necesarias y confirmar que la sustitución se realiza de forma segura y conforme a la normativa aplicable.
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